Generalmente, cuando a una enfermedad se la define como crónica, esto quiere decir que es una enfermedad no curable. Por ejemplo:

Insuficiencia cardíaca, arritmia, asma, artritis, rinitis, hipertensión arterial.

Cualquier persona, independientemente de la edad, que sufra de una enfermedad crónica, deberá viajar con la medicación que toma y en la cantidad que cubra todo el tiempo de su viaje.

IMPORTANTE: todos los medicamentes, y muy especialmente aquellos que son adquiridos con receta médica, deberán llevarse en equipaje de mano, en sus cajas o envases originales.

RECOMENDACIÓN: como en cualquier viaje pueden ocurrir #imprevistos, recomendamos viajar con todos los remedios en doble dosis, es decir, un ‘juego’ en el equipaje de mano y el otro en el equipaje de bodega. De esa manera, en caso de robo o de pérdida de equipaje, siempre tendrá los medicamentos que su enfermedad crónica requiera a diario.

CONSEJO: es imprescindible que el #viajero lleve junto con sus documentos de viaje, datos de su médico y detalles de los medicamentos que toma con sus respectivas dosis. Una buena opción de #seguridad es colocar toda esa información en alguna forma electrónica, para poder verla a distancia en caso de necesidad.

Finalmente, como recaudo fundamental, los viajeros que tengan enfermedades crónicas deberán viajar con un seguro médico internacional, pues sólo de esa forma estarán 100% protegidos ante cualquier eventualidad.